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Padre Fredy Méndez.

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martes, 27 de agosto de 2019

Hoy celebramos a Santa Mónica, patrona de mujeres casadas y modelo de madres cristianas

Santa Mónica

“Cuántas lágrimas derramó esa santa mujer por la conversión del hijo! ¡Y cuántas mamás también hoy derraman lágrimas para que los propios hijos regresen a Cristo! ¡No perdáis la esperanza en la gracia de Dios!”, dijo el Papa Francisco en agosto del 2013.
Santa Mónica nació en Tagaste (África) en el año 331. Siendo joven y por un arreglo de sus padres, se casó con Patricio, un hombre violento y mujeriego.
Algunas mujeres le preguntaron por qué su marido nunca la golpeaba, entonces les dijo: "Es que, cuando mi esposo está de mal genio, yo me esfuerzo por estar de buen genio. Cuando él grita, yo me callo. Y como para pelear se necesitan dos y yo no acepto la pelea, pues.... no peleamos".
Sin embargo, Mónica nunca dejó de rezar y ofrecer sacrificios por la conversión de su esposo, quien cambió de vida, se bautizó y murió como buen cristiano.
Pero su dolor no terminaría ahí. Agustín, su hijo mayor, tenía actitudes egoístas, caprichosas, y no se acercaba a la fe. Llevaba una vida disoluta y ella sufría por ver a su hijo alejado de Dios. Es por eso que durante años siguió rezando y ofreciendo sacrificios.
Cierto día se acercó a un Obispo para contarle su pesar. El Prelado le respondió diciendo: “Esté tranquila, es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”.  
Ella siente realizada su misión cuando, tiempo después, San Agustín es bautizado en la Pascua del 387. Luego muere en el puerto de Ostia, África, a los 55 años.
En el Ángelus del 27 de agosto del 2006, el Papa Benedicto XVI, recordando a estos dos santos, dijo: “Santa Mónica y San Agustín nos invitan a dirigirnos con confianza a María, trono de la Sabiduría. A ella encomendamos a los padres cristianos, para que, como Mónica, acompañen con el ejemplo y la oración el camino de sus hijos”.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Mensaje Pastoral de la Conferencia Episcopal de Guatemala

BAUTIZADOS Y ENVIADOS




La Iglesia en Guatemala celebra el Mes Misionero Extraordinario Octubre 2019
Al Pueblo de Dios que peregrina en Guatemala A las personas de buena voluntad de la sociedad guatemalteca

Los Obispos de Guatemala, llamados a vivir la fidelidad al envío misionero de Cristo a sus discípulos “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio” (Mc 16, 15) acogemos con mucha alegría la indicación del Papa Francisco para vivir el Mes Misionero Extraordinario 2019 “Bautizados y enviados” e invitamos a todos Ustedes a realizarlo con intensidad, en fidelidad a la identidad de todo bautizado, que no es otra que ser “misionero de la Buena Nueva en el mundo con la palabra y con la vida”.

Ante todo, recordamos la finalidad de este Mes Misionero extraordinario convocado con motivo del centenario este 18 de noviembre 2019 de la Encíclica Maximum illud (Aquel grandísimo deber) del Papa Benedicto XV, y como nos indica el Papa Francisco “El mes misionero extraordinario sea un tiempo de gracia intensa y fecunda para promover e intensificar de manera especial la oración —alma de toda misión-, el anuncio del evangelio, la reflexión bíblica y teológica sobre la misión, las obras de caridad cristiana y las acciones concretas de colaboración y de solidaridad entre las Iglesias, de modo que se avive el entusiasmo misionero y nunca nos lo roben””?.

1) Vivamos nuestra identidad de bautizados y enviados del Señor:
El Papa Francisco nos ofrece esta hermosa oportunidad para vivir nuestra identidad en el mundo: ser misionera de Cristo es la esencia de la Iglesia misma y la razón de su presencia en el mundo”. Somos hijos de Dios, del Dios que salió de sí mismo y quiso darnos la salvación en Cristo, iniciada por nuestro bautismo, y llamada a desarrollarse siempre: Ya el inolvidable San Juan Pablo II, misionero de la Paz tres veces en Guatemala enseñaba: “La misión atañe a todos los cristianos, a todas las diócesis, a todas las parroquias, a todas las instituciones eclesiales”. Y también “Es el Espíritu Santo quien impulsa a anunciar las grandes obras de Dios: Predicar el evangelio no es para mí ningún motivo de gloria, más bien es una obligación que me incumbe: Y ¡ay de mí si no anuncio el evangelio! (1Co 9,16)”,

Retomando la enseñanza del mismo Concilio Vaticano II que definía claramente: “Porque la Iglesia peregrinante es por naturaleza misionera”? el Papa Francisco ha promovido la “conversión pastoral” propuesta por Aparecida como el itinerario de una “Iglesia en salida”” es decir, con el ánimo original de los primeros cristianos “llevados por el Espíritu” en la aventura de hacer presente, no un mensaje de proselitismo, sino a una persona viva, el mismo Señor Jesús resucitado*.


Por otra parte, tenemos presente que la misión de hacer llevar a Cristo en el mundo define la identidad de la Iglesia como sal, luz y levadura del Reino (cf. M 5,13-16; 13,33) muchas veces como signo de contradicción, yendo “contra corriente” en diversos ambientes culturales, sociales, económicos, contrarios a la mentalidad del mundo, y con un horizonte incluso de persecución en esa misión de promover integralmente a la persona humana?

2) Somos una Iglesia en misión permanente:
Al igual que lo declara la misma Palabra de Dios “de muchas formas y maneras habló en el pasado Dios a nuestros padres” (Heb 1,1) la vivencia de la misión en Guatemala tiene manifestaciones variadas: algunas diócesis realizan el programa de las “Santas Misiones Populares”, otras elaboran programas de acción evangelizadora siguiendo “a donde el Espíritu les lleva” (cf. Jn 3, 8; 14,21-26) de modo que el mismo Papa Francisco ha manifestado su paternal agrado a los guatemaltecos “que conservan y viven en espíritu de la Gran Misión continental”’”.

Hoy de modo especial queremos proponer a todos algunas de las importantes conclusiones del V Congreso Misionero Guatemalteco “La Parroquia misionera, comunidad de comunidades al servicio del Reino” celebrado en la Diócesis de Huehuetenango del 16 al 18 de Noviembre del 2018: e Larcalización de la misión requiere de la “continua conversión pastoral” movida por la misericordia divina que nos lleva a proponer el Evangelio de la vida a las urgentes necesidades del mundo movidos por la caridad: “El amor de Cristo nos empuja” (2 Co 5,14). Urge pues, un “examen de conciencia” sobre el compromiso muchas veces dejando de lado, y contrario a aquel “fuego de la misión” que el Señor Jesús ha venido a traer a la tierra (cf. Lc 12, 49-59)

• De modo especial, la misión parte de las “parroquias misericordiosas como el Padre” quien es sensible a todas las formas del sufrimiento de su pueblo y quiere bajar a liberarlo en Cristo (cfr. Ex 3, 1555) e La misión se dirige a los contextos en que vivimos al presente: los grupos humanos empobrecidos, excluidos y descartados en nuestras propias parroquias, los vastos territorios campesinos, la realidad urbana marginal creciente, los contextos muchas

veces inhumanos del trabajo, la pobreza espiritual causada por el materialismo y capitalismo salvajes, etc. Realidades presentes en el marco del V Congreso de Huehuetenango celebrado en los días de la Jornada Mundial de los pobres 2018; “Este pobre gritó y el Señor lo escuchó ” (Sal 34,7).


e La misión, sin embargo, no excluye a nadie, sino quiere ser un instrumento en la realización del “sueño de Dios, de su deseo más intenso” pues “Él quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (1Tm 2,4)'”.

Como medio para la realización práctica del Mes Misionero Extraordinario, recomendamos las actividades que proponen las Obras Misionales Pontificias en Guatemala y en el mundo entero. Sobre pedimos la oración, el renovado y concreto compromiso misionero: ¡mantengamos encendido el ardor de la misión en las comunidades diocesanas y parroquiales de Guatemala!

3) Salgamos a la misión con la alegría del Evangelio:
Como todas las Iglesias del mundo, también la Iglesia Católica en Guatemala debe su hermosa identidad al cumplimiento del mandato de la misión realizado por insignes evangelizadores desde la primera hora de la misión en América!?. Hasta la fecha, son innumerables los misioneros que han dado incluso su vida por llevar la Buena Nueva a todos en Guatemala: resplandece de modo especial, el testimonio de nuestros Beatos Mártires: Francis Stanley Rother (P. Aplás), Tulio Maruzzo, Obdulio Arroyo, Santiago Miller, entre muchos, así como el testimonio de perseverancia de tantos catequistas, delegados de la Palabra que deben enfrentar diariamente muchos peligros de todo tipo en su misión evangelizadora.

Recordamos pues que el punto de partida de toda acción misionera, ya lo ha definido el mismo Papa Francisco: la contemplación del mundo con ojos de discípulos!?, la contemplación en la oración… los grandes secretos de la misión que llenaron el infatigable espíritu misionero del Apóstol: “Es que el amor de Cristo nos apremia” (2Co 5,14). Por ello, pedimos al Señor que la Fe en la misión sea la presentación de un testimonio, la invitación a una vivencia, la más íntima comunicación de lo que se lleva dentro, con alegría y como testimonio de fe, al decir del mismo Apóstol San Pablo: “Creí, por eso hablé” (2Co 4,13; cf. Sal 116, 10).

Imploramos del Señor que este Mes Misionero Extraordinario acreciente la Fe, la Esperanza, y la Caridad en nuestro camino discipular y testimonial, pues “la fe se fortalece dándola”!*, Que este mes de octubre misionero 2019 vaya más allá de su momento propio, e impulse de nuevo y permanentemente la Gran Misión Continental en nuestras diócesis, parroquias y demás formas de vida comunitaria eclesial.

Y que María Santísima, Nuestra Señora del Rosario, Patrona de Guatemala, Madre de la Iglesia y Estrella de la Evangelización, junto a los Santos Mártires de Guatemala intercedan para que el Don del Espíritu Santo lleve a preparar y vivir intensamente el don del Mes Misionero Extraordinario 2019 que todos agradecemos al Sucesor de Pedro.
Guatemala, 21 de agosto del 2019.


Hoy celebramos a San Pío X, el Papa de la Eucaristía


PAPA PÍO X

“Instaurar todo en Cristo”: ese fue el lema elegido por Giuseppe Melchor Sarto al ser elegido Papa Pío X en 1903 tras la muerte de León XIII. El Santo centró su pontificado en la promoción de la Eucaristía entre los fieles a quienes animó a recibirla diariamente si les era posible.
De orígenes sencillos, su padre era cartero, fue ordenado sacerdote con 23 años de edad en la provincia de Treviso, Venecia (Italia).
En 1867 fue nombrado arcipreste de Salzano, un importante municipio de la diócesis de Treviso, en donde restauró la iglesia y ayudó a la ampliación y mantenimiento del hospital y allí hizo posible que los estudiantes de las escuelas públicas pudieran recibir instrucción religiosa.
En noviembre de 1884 fue nombrado Obispo de Mantua, en ese entonces una sede muy problemática. Su principal preocupación en su nuevo cargo fue la formación del clero en el seminario, por eso se encargó personalmente de enseñar teología dogmática.
En un consistorio secreto en junio de 1893, León XIII lo creó Cardenal, con el título de San Bernardo de las Termas; y en el consistorio público, tres días más tarde, fue preconizado Patriarca de Venecia, conservando el título de Administrador Apostólico de Mantua.
El Cardenal Sarto tuvo que esperar 18 meses antes de tomar posesión de su nueva diócesis ya que el gobierno italiano se negaba a colaborar en el reconocimiento.
Una vez como Patriarca de Venecia puso gran atención en el seminario, donde logró establecer la facultad de derecho canónico.
Mediante el decreto “Quam Singulari” recomendó que la Primera Comunión en los niños no se demorara demasiado tiempo.
Por el quincuagésimo aniversario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción promovió la devoción a María  mediante una encíclica y en el Congreso Mariano coronó la imagen de la Inmaculada Concepción en el coro de la Basílica de San Pedro.
Durante toda su vida fue un gran enamorado de la música sacra, por lo que como Papa publicó un motu proprio sobre música sacra en las iglesias. Ordenó que el auténtico canto gregoriano se utilizara en todas partes y dispuso que los libros de cantos se imprimieran con el tipo de fuente del Vaticano bajo la supervisión de una comisión especial.
En la encíclica “Acerbo nimis” planteó que la catequesis fuera dirigida hacia los adultos y dio reglas detalladas para que se llevara a cabo. Además promovió la publicación de un nuevo catecismo para la diócesis de Roma.
Como Obispo se preocupó especialmente de la formación de los sacerdotes de su seminario y ya como Papa publicó una encíclica dirigida al Episcopado italiano (Julio 28, 1906) en donde hacía énfasis en la necesidad de tener mayor cuidado en la ordenación de sacerdotes, llamando la atención de los obispos sobre el hecho de que, entre los clérigos más jóvenes, se manifestaba cada vez con mayor frecuencia un espíritu de independencia que era una amenaza para la disciplina eclesiástica.
También ordenó que los seminarios italianos fueran visitados frecuentemente por los obispos.
Otra de sus grandes preocupaciones fue preservar la pureza de la fe, por eso en 1907, publicó el decreto “Lamentabili” (llamado también el Syllabus de Pío X), en el que 65 proposiciones modernistas fueron condenadas.
La mayor parte se referían a las Sagradas Escrituras, su inspiración y la doctrina de Jesús y los Apóstoles, mientras otras se relacionaban con el dogma, los sacramentos, la primacía del Obispo de Roma.
Poco después, el 8 de Septiembre de 1907 publicó la encíclica “Pascendi” en donde exponía y condenaba el sistema del modernismo y en donde destaca sus peligros en relación con la filosofía, apologética, exégesis, historia, liturgia y disciplina, y muestra la contradicción entre esa innovación y la fe tradicional.
Estableció un cuerpo de censores de libros y un comité de vigilancia.
El estudio de la Biblia era el área más importante de la teología por lo que el Papa Pío X deseaba fundar en Roma un centro especial para esos estudios, que les diera la garantía inmediata de una ortodoxia incuestionable y un valor científico. Finalmente, con el apoyo y bajo la dirección de los jesuitas, se fundó el Pontificio Instituto Bíblico de Roma.
Bajo su pontificado se actualizó y completó el Código de Derecho Canónico en el que colaboraron eminentes autoridades en la materia de todo el mundo. La característica del nuevo reglamento es la completa separación de los aspectos judiciales de los administrativos; mientras que las funciones de algunos departamentos habían sido determinadas con mayor precisión y sus trabajos más equilibrados.
Hizo una serie de importantes cambios en la curia del Vaticano y publicó un motu proprio con 19 proposiciones especialmente orientado a Italia. Buscó especialmente reprimir ciertas tendencias que se inclinaban hacia el socialismo y promovían un espíritu de insubordinación a la autoridad eclesiástica.
Pío X obtuvo resultados magníficos y duraderos en interés de conservar la doctrina y disciplina católicas, aún enfrentando grandes dificultades de todo tipo. Hasta los no católicos reconocen su espíritu apostólico, su fortaleza de carácter, la precisión de sus decisiones y su búsqueda de un programa claro y explícito.
REDACCIÓN ACI PRENSA

jueves, 15 de agosto de 2019

Asunción de la Virgen María: Papa Francisco explica que Dios es alegría y no aburrimiento

PAPA FRANCISCO

El Papa Francisco explicó que “Dios es alegría, no sufrimiento”. Así lo dijo el Papa antes de rezar la oración del Ángelus de este 15 de agosto, Solemnidad de la Asunción de la Virgen María a los cielos, fiesta en el Vaticano y en muchos países del mundo.
“Sí, porque Dios es alegría, no aburrimiento. Dejémonos llevar por la mano de la Virgen. Cada vez que tomamos el Rosario en la mano y rezamos por él, damos un paso hacia la gran meta de la vida”, alentó el Santo Padre.
Como es tradición cada 15 de agosto, el Santo Padre dirige el rezo del Ángelus en esta importante fiesta mariana para la Iglesia Universal. En primer lugar, el Papa Francisco reflexionó en la narración bíblica del Evangelio de San Lucas de hoy, “Solemnidad de la Asunción de María Santísima, la Virgen Santa” en la que la Madre de Jesucristo reza diciendo: “mi alma engrandece al Señor y mi espíritu se alegra en Dios, mi salvador” por lo que el Papa invitó a meditar dos verbos de la oración conocida como “El Magnificat” que son “engrandecer y exultar”.
En este sentido, el Papa explicó que la Asunción de la Virgen María “es una llamada para todos, especialmente para quienes están afligidos por dudas y tristezas, y viven con la mirada dirigida hacia abajo”, por lo que exhortó a siempre mirar hacia arriba.
“Miremos hacia arriba, el cielo está abierto; no inculca miedo, ya no es más lejano, porque en el umbral del cielo hay una madre que nos espera. Ella es la reina del cielo, y ella es nuestra madre. Nos ama, nos sonríe y nos ayuda con cuidado. Como toda madre quiere lo mejor para sus hijos y nos dice: Ustedes son valiosos a los ojos de Dios; no están hechos para las pequeñas gratificaciones del mundo, sino para las grandes alegrías del cielo”, afirmó.
Por último, el Papa Francisco invitó a dejarnos atraer por la belleza verdadera, “no nos dejemos atrapar por la pequeñez de la vida, sino elijamos la grandeza del cielo. Que la Santísima Virgen, Puerta del Cielo, nos ayude a mirar con confianza y alegría allí todos los días, donde está nuestro verdadero hogar”.

martes, 6 de agosto de 2019

Hoy es la fiesta de la Transfiguración del Señor

Transfiguración del señor

La Fiesta de la Transfiguración del Señor, es un evento reportado en el Nuevo Testamento cuando Jesús se transfigura delante de sus discípulos y se vuelve radiante en gloria divina sobre el Monte Tabor en Galilea. Después de revelar a sus discípulos que Él sería condenado a muerte en Jerusalén, Cristo, junto con Pedro, Santiago y Juan, subieron la montaña. De este hecho, San Mateo escribe, "fue transfigurado delante de ellos... Y su rostro brilló como el sol, y sus vestidos se pusieron blancos como la nieve". En la montaña, Jesús comienza a brillar con brillantes rayos de luz. Entonces los profetas Moisés y Elías aparecen junto a él y él habla con ellos. Jesús es entonces llamado "Hijo" por una voz en el cielo, asumida como Dios Padre, como en el Bautismo de Jesús.

La Transfiguración del Señor.

La fiesta de la Transfiguración del Señor, es básicamente, la revelación de Jesucristo como el Hijo amado del Padre.

Mateo, Marcos y Lucas, narran, con algunas pequeñas diferencias, el suceso de la Transfiguración del Señor en el monte Tabor.

Jesús invita a tres de sus discípulos preferidos, Pedro, Santiago y Juan, a subir al monte con Él, precisamente ellos serían también los testigos de su agonía en el huerto de Getsemaní.

¿Jesús aún se revela hoy para iluminarnos?

La respuesta es sí. En la transfiguración, se oyó una voz del Cielo con una clara instrucción para los discípulos:

"Este es mi Hijo, el Elegido, escúchenlo" (Lucas 9,35)

Estas palabras se ponen de manifiesto todos los días en la celebración eucarística. En primer lugar en la liturgia de la palabra, cuando la palabra se desglosa para nosotros.

En el evangelio de Juan, nosotros decimos que "en el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios". Cada vez que nosotros escuchamos a Dios, estamos en ese monte de la transfiguración.

En la Misa, justo antes de que el comulgante viene a participar del banquete sagrado (rito de la comunión), el sacerdote dice:

"He aquí el Cordero de Dios".

El cordero de Dios es el mismo Cristo que se puso delante de Pedro, Santiago y Juan. De modo que, en cada Misa, contemplamos el rostro sagrado de Jesús, el dador de la vida.

Por otra parte, la experiencia de Pedro, Santiago y Juan durante la Transfiguración del Señor, tenía una dimensión de primera mano en su ministerio. Ellos dieron testimonio de Cristo con firme convicción. Esto es muy evidente en la segunda lectura, cuando Pedro se dirige a la gente diciendo:

"Nosotros no les hicimos conocer el poder y la Venida de nuestro Señor Jesucristo basados en fábulas ingeniosamente inventadas, sino como testigos oculares de su grandeza" (2 Pedro 1,16)

Cada vez que nosotros asistimos a Misa nos convertimos en testigos del misterio de Cristo. ¿Permitimos que esto encuentre un lugar en nuestras vidas?

Cristo es siempre el Rey, el que vive y reina en majestad. También nosotros debemos proclamar esto con la fe, el coraje y la convicción con cada una de nuestras palabras, acciones y pensamientos.

De este modo, nos convertiremos en partícipes de la gran gloria de Jesucristo, y construiremos no sólo tres tiendas de campaña, sino también, el reino de Dios aquí en la tierra.

domingo, 4 de agosto de 2019

Hoy es fiesta de San Juan María Vianney, el cura de Ars patrono de los párrocos

San Juan María Vianney
El 4 de agosto la Iglesia celebra a San Juan Bautista María Vianney o Cura de Ars, por el nombre del pueblo en Francia donde sirvió por muchos años.

Es el patrono de los párrocos y se le considera un gran confesor, te
nía el don de profecía, recibía ataques físicos del demonio y vivió entregado a la mortificación y la oración.

Este año se celebran los 201 años de su ordenación sacerdotal que se realizó el 13 de agosto de 1815. Su gran amor por la salvación de las almas lo llevaba a pasar muchas horas en el confesionario donde arrebata varias almas al demonio.

Era desprendido de las cosas materiales, al punto que dormía en el suelo de su cuarto porque regaló la cama. Comía papas y de vez en cuando un huevo hervido. Solía decir que “el demonio no le teme tanto a la disciplina y a las camisas de pelo; lo que realmente teme es a la reducción de comida, bebida y sueño".

Una vez el demonio hizo temblar su casa por 15 minutos, en otra ocasión quiso sacarlo de la Misa e incendió su cama, pero el santo mandó a otras personas a apagar el fuego y él no dejó el altar. Por horas el enemigo hacía ruidos para no dejar dormir al santo, y hasta le gritaba debajo de la ventana: "Vianney, Vianney come papas".

Una de las secuelas de la revolución en Francia, fue la ignorancia religiosa. Para remediar esta situación el Santo pasaba noches enteras en la pequeña sacristía componiendo y memorizando sus sermones, pero al no tener muy buena memoria, le costaba retener lo que escribía.

Instruía a los niños en el catecismo y luchó para que la gente no trabajara o estuviera en las tabernas los domingos. En una de sus homilías dijo que "la taberna es la tienda del demonio, el mercado donde las almas se pierden, donde se rompe la armonía familiar”. Poco a poco logró que la taberna se cierre y que gente se acercar a Dios.

Su popularidad fue creciendo y llegaban miles de personas al pueblo de todas partes para confesarse con él. Más adelante se concedió al pueblo el permiso de construir una Iglesia, lo que garantizaría la permanencia del santo. Su tierno amor por la Virgen María llevó a que consagre su parroquia a la Reina del Cielo.

A las 2 a.m. del sábado 4 de Agosto de 1859, el Santo cura de Ars partió a la Casa del Padre. Fue canonizado en la fiesta de Pentecostés de 1925 por el Papa Pío XI.